Reforma del sistema de jubilación y desmantelamiento del servicio público y de la seguridad social. El gobierno de Sarkozy se enfrenta a las reacciones del pueblo este mes de octubre. Después de tres manifestaciones contra la reforma del sistema de jubilación, los tres millones de manifestantes volverán a la calle el próximo día 12.
“Tenemos un trabajo agotador; esperar hasta los 65 o 67 años para jubilarse es imposible. Por eso estamos aquí manifestándonos” nos dice Jean-louis, policía y manifestante el día dos de octubre en la localidad francesa de Draguignan. Las canciones y pancartas rezan “dinero para la jubilación es posible, Sarko lo encontró para los banqueros”, “huelga general hasta el retiro total”, “cebo a los accionistas y siembro la miseria”.
Los franceses salieron a la calle para protestar contra el proyecto de reforma del régimen de jubilación que pretende alargar la duración de la cotización en dos años, es decir, que los trabajadores trabajen más y cobren lo mismo. En la última jornada de manifestaciones, hace una semana, participaron tres millones de personas en todo el país, según los sindicatos (899 mil según el Ministerio del Interior).
La calle se maquilló de rojo y verde, color de los partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales presentes en la cabeza de la manifestación. “Ya no podemos más, estamos cansados de esta política”, nos dice un sindicalista de la comunista CGT (Confederación General de Trabajadores).
La democracia social y el modelo social francés
A finales de la II Guerra mundial, Francia está devastada. No hay viviendas, las carreteras están cortadas, los puentes destruidos y los campos llenos de minas; falta de industria la deuda pública es notable y los presupuestos del Estado están condenados a asumir gastos enormes para financiar la reconstrucción del país.
A finales de la II Guerra mundial, Francia está devastada. No hay viviendas, las carreteras están cortadas, los puentes destruidos y los campos llenos de minas; falta de industria la deuda pública es notable y los presupuestos del Estado están condenados a asumir gastos enormes para financiar la reconstrucción del país.
Sobre este campo de ruinas, durante la primavera de 1944, las fuerzas políticas francesas consiguen establecer el “programa del Consejo Nacional de la Resistencia1”. Este programa, piedra angular del modelo social francés, pone en marcha —bajo la dirección del presidente Charles de Gaulle— profundas reformas sociales que mejoran la vida del ciudadano medio francés. Las más destacables son la creación de la seguridad social, el nacimiento del servicio público con la nacionalización de las energías (electricidad y gas), del transporte (tren), de los bancos y seguros y la implantación de un sueldo mínimo así como de un sistema de jubilación por repartición (los hijos financian la pensión de sus padres).
Sin embargo, tras la crisis del petróleo en 1976 y con la constitución de un espacio económico europeo y de su integración en la economía globalizada, Francia empieza a desarmar su sistema social. En la década del 2000 el gobierno socialista en el poder abre el capital de las empresas públicas a los empresarios privados. El desmantelamiento del servicio público ha empezado.
El desmantelamiento del modelo a manos de los liberales
A partir del año 2007, con Nicolas Sarkozy en la presidencia del país, el movimiento se acelera y las empresas nacionales de energía EDF (electricidad) y GDF (gas) se venden a empresarios privados cercanos al presidente.
A partir del año 2007, con Nicolas Sarkozy en la presidencia del país, el movimiento se acelera y las empresas nacionales de energía EDF (electricidad) y GDF (gas) se venden a empresarios privados cercanos al presidente.
Denis Kessler —vicepresidente del MEDEF (asociación de empresarios franceses) hasta el 2002— manifestaba: “¿La lista de reformas? Muy sencillo: tome todas las medidas implantadas entre 1944 y 1952, sin excepción, y ahí la tiene. El objetivo actualmente consiste en deshacer metódicamente el programa del Consejo Nacional de la Resistencia. El gobierno está trabajando en ello.”
El resultado de esta política es el avance continuo en el desmantelamiento del sistema de seguridad social que se ve progresivamente reemplazado por seguros privados. Como consecuenci
La reforma del sistema de jubilación busca ahora alargar la cotización en dos años. Desde las primeras reformas en 1995 hechas por el primer ministro Edouard Balladur (RPR, derecha liberal), la pensión ya no se calcula sobre los diez mejores años cotizados sino sobre 25 años, y su importe no sigue la evolución de los sueldos sino de los precios. Según los economistas de l'IRES esas medidas producen una disminución de las jubilaciones de un 36 %2. Para los más ricos queda la posibilidad de planes de ahorro individuales. ¿Y para los demás?
El escudo fiscal para los más ricos
En paralelo a estas reformas Nicolas Sarkozy y su gobierno desarrollaron el tan defendido “escudo fiscal” con la voluntad de disminuir la fiscalización de los más ricos, varios de ellos exiliados en el extranjero para no tener que pagar los impuestos franceses. Símbolo del quinquenio de Sarkozy, la medida se revela catastrófica y en el 2009 cuesta al gobierno 580 millones de euros, sin que el número de exiliados fiscales varíe demasiado 3.
En paralelo a estas reformas Nicolas Sarkozy y su gobierno desarrollaron el tan defendido “escudo fiscal” con la voluntad de disminuir la fiscalización de los más ricos, varios de ellos exiliados en el extranjero para no tener que pagar los impuestos franceses. Símbolo del quinquenio de Sarkozy, la medida se revela catastrófica y en el 2009 cuesta al gobierno 580 millones de euros, sin que el número de exiliados fiscales varíe demasiado 3.
Un dinero que podría financiar perfectamente la reforma del sistema de jubilación.
Frente a esta situación, el pueblo francés se moviliza. Según los sindicatos, las manifestaciones contra la política liberal del que el periodista Jean- François Kahn llamó “gamberro de la república” continuarán hasta conseguir la tan esperada retirada de la reforma del sistema de jubilación.
Frente a esta situación, el pueblo francés se moviliza. Según los sindicatos, las manifestaciones contra la política liberal del que el periodista Jean- François Kahn llamó “gamberro de la república” continuarán hasta conseguir la tan esperada retirada de la reforma del sistema de jubilación.
1El consejo nacional de la resistencia (CNR) nació para unir los diferentes frentes de resistencia a la invasión hitleriana. Con la liberación del país, su jefe, el General de Gaulle, toma las riendas de la reconstrucción y marca profundamente al país, reinventando una categoría política: la derecha republicana.
2 Institut deRecherches Economique s et Sociales (IRES), “Retraites: les scénarios de la réforme”.
http://www.ires-fr.org/
3Según el sitio de información Rue89, los exiliados eran 846 en 2006, 719 en 2007, 821 en 2008.
http://www.rue89.com/
2 Institut deRecherches Economique s et Sociales (IRES), “Retraites: les scénarios de la réforme”.
http://www.ires-fr.org/
3Según el sitio de información Rue89, los exiliados eran 846 en 2006, 719 en 2007, 821 en 2008.
http://www.rue89.com/
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